Compartimos esta reflexión de nuestro compañero Abel Esteban, del proyecto Alimentar el cambio, sobre lo esencial de la colaboración público-social para mejorar la alimentación de los comedores escolares madrileños:

Uno de los compromisos adquiridos por el Ayuntamiento de Madrid como parte de su adhesión al Pacto de Política Alimentaria Urbana de Milán consistió en impulsar el consumo de alimentos ecológicos y de proximidad en su red escuelas infantiles. Para ello, desde el curso 2017-18 las 56 escuelas infantiles municipales tienen la obligación de introducir progresivamente grupos de alimentos ecológicos y de circuito corto. Además, en el último proceso de licitación de las 54 escuelas de gestión indirecta en 2017, se incluyeron otras mejoras como la prohibición de alimentos procesados y de pescados como panga, perca del nilo o tilapia. Dichas mejoras también se aplicarán a las 13 escuelas nuevas que entrarán en funcionamiento en la primavera de 2019.

Más allá del compromiso político, el Departamento de Escuelas Infantiles del Gobierno municipal está encontrando un gran apoyo en diferentes actores sociales que trabajan activamente por la transición ecológica en el territorio madrileño. Así, fruto de su interlocución con la Plataforma Ecocomedores Madrid y del apoyo encontrado en el proyecto MARES, en Garúa y en Justicia Alimentaria, se han puesto en marcha diferentes programas, algunos de los cuales destacamos a continuación:

  • CAP de Comedores Ecológicos en Escuelas Infantiles. Las Comunidades de Aprendizaje orientadas a la Práctica (CAP) están formadas por un grupo de profesionales que comparten su pasión por el aprendizaje, y sus dudas e inquietudes, en este caso sobre cómo llevar a cabo el proceso de transición agroecológica en las escuelas. Consisten en espacios de intercambio e investigación orientados hacia la transformación de los menús de las escuelas para hacerlos más sostenibles y saludables, añadiendo a los compromisos contractuales de las escuelas mencionados previamente otros aspectos como la temporalidad, la reducción en el consumo de proteína animal o un mayor consumo de vegetales frescos. Más de 30 escuelas han participado hasta la fecha en este espacio.

Las CAP forman parte de MARES, un proyecto de transformación urbana desde el fomento del empleo y la economía social para generar un Madrid más sostenible e inclusivo. La gestión y dinamización de las sesiones de trabajo de la CAP es realizada por facilitadoras de MARES, que se coordinan con el grupo motor de la CAP, en el que también participan técnicas municipales de escuelas infantiles, el MAR de Alimentación y Garúa.

Una de las participantes, cocinera en la E.I. Cielo Azul, resume la experiencia:

“Al comenzar a participar en las sesiones de la CAP, mensualmente y de manera completamente voluntaria, tuvimos la oportunidad de compartir este espacio tanto con diferentes expertas en la materia (nutricionistas, cocineras, pediatras, especialistas en agroecología), como con compañeras de otras escuelas que también atesoran gran conocimiento y motivación, y fuimos adquiriendo más información sobre cómo nos podemos alimentar de manera más saludable y cómo podemos hacer que nuestros menús de la escuela también lo fuesen. Esta experiencia nos fue enriqueciendo mucho y comenzamos a interesarnos y a querer ampliar nuestros conocimientos en todo aquello relacionado con los cambios sobre la alimentación.

Además, en las sesiones de la CAP hemos podido analizar nuestros propios menús, el esquema de trabajo en cocina o los costes de las materias primas. También se ha dado protagonismo a prácticas concretas y a recursos de algunas de las escuelas y otros participantes de la CAP: acciones creativas para la sensibilización de familias, recetas saludables para desayunos y meriendas con buena aceptación, o la web de recursos online alimentarelcambio.es.”

  • Asesoría y sensibilización en las escuelas infantiles realizada por Justicia Alimentaria, Garúa y la Garbancita Ecológica. Se está desarrollando a partir de fondos municipales, de la Fundación Daniel y Nina Carasso (canalizados por las dos primeras entidades) y de la Universidad de Alcalá.
  • Curso teórico y práctico de Restauración colectiva saludable y sostenible destinado a las cocineras de las escuelas ofrecido desde el MAR de Alimentación, otra de las ramas del proyecto MARES. El MAR de Alimentación se dedica a impulsar iniciativas innovadoras en el campo de la alimentación desde la economía social. Ha promovido la creación de un nodo local de la Red Chef2020, y está ofreciendo diferentes talleres para mejorar la capacidad de gestión y producción de la cocina de las escuelas infantiles, aspectos determinantes para tener una mayor capacidad de agroecologizar sus menús.

El curso combinó:

  • Sesiones teóricas sobre experiencias, diagnóstico de las cocinas, análisis del menú, planificación, gramajes, herramientas necesarias en la cocina, claves para la temporalidad, etc.
  • Sesiones prácticas sobre elaboraciones para desayunos y meriendas bajos en azúcares y grasas; salsas vegetales para la pastas y arroces; verduras de temporada; uso de diferentes cereales; recetas sin proteína animal.

Conocemos la experiencia de otras ciudades españolas o europeas con importantes apuestas por mejorar la alimentación infantil a través de sus escuelas infantiles, donde se ha contado con más dirección política, recursos y tiempos para definir las estrategias y desarrollarlas. No obstante, gracias al compromiso y trabajo tanto del equipo técnico municipal como de un conjunto de profesionales y entidades de la economía social, podemos felicitarnos por las muchas innovaciones puestas en marcha en la alimentación de las escuelas infantiles madrileñas. ¡Tenemos mucho que celebrar!

La colaboración entre administración y entidades sociales (incluyendo cooperativas sin ánimo de lucro) es una de las claves para amplificar el impacto de las políticas públicas, y que estas sean motor de la transición ecosocial de nuestras sociedades. Ojalá el nuevo Gobierno Municipal resultante de las elecciones de 2019 mantenga su compromiso con esta forma de generar política pública y con la alimentación escolar sostenible y saludable.